trucos blogger

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Enfermera revela las 5 cosas que más lamenta la gente antes de morír


Durante muchos años he trabajado en un hospital brindado cuidados paliativos. Mis pacientes suelen ser personas que van a morír, por lo que pude estar con ellos en las últimas 3 a 12 semanas de sus vidas.

La gente madura mucho cuando se enfrentan a la muerte. No hay que subestimar la capacidad de una persona para crecer. Algunos cambios fueron increíbles. Todos ellos experimentaron diversas emociones, como la negación, remordimiento, enojo, miedo y al final la aceptación. Y siempre, al final, todos encontraron la paz antes de irse.


Cuando les pregunto sobre las cosas de las que se arrepienten o cualquier cosa que harían diferente si volvieran a vivir, siempre hubo 5 que fueron los más comunes:

1. Ojalá hubiera tenido el valor de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí.

Cuando las personas saben que van a morír y miran hacia atrás y ven claramente los sueños que no han cumplido. La mayoría no había realizado la mitad de sus sueños y tenía que morir sabiendo que era por las decisiones que habían tomado.

Es muy importante tratar de honrar al menos algunos de sus sueños en el camino. Porque cuando pierdes la salud, pierdes esa libertad de la que muy pocos se dan cuenta que existe.

2. Ojalá no hubiera trabajado tan duro.

Muchas personas que cuidé lamentaron el haber dedicado tanto sus vidas a su trabajo, porque se perdieron la juventud de sus hijos y la compañía de su pareja.

Al simplificar tu estilo de vida, es probable que te des cuenta que no necesitas tanto dinero como piensas. Y teniendo más tiempo libre en tu vida, serás más feliz y podrás dedicarlo a cosas diferentes, como tu familia, amigos y nuevos proyectos.

3. Ojalá hubiera tenido el valor para expresar mis sentimientos.

Muchas personas se guardan las cosas para no tener problemas con los demás. Esto los convierte en personas mediocres y nunca llegan a ser aquello que podían llegar a ser. Además muchas enfermedades se desarrollan por culpa de esas emociones reprimidas como la amargura y el resentimiento.

4. Me hubiera gustado haber estado en contacto con mis amigos.

Con frecuencia no se dan cuenta de los grandes beneficios de los viejos amigos hasta semanas después de la convalecencia, y no siempre se pudo localizarlos. Muchos habían estado tan encerrados en sus propias vidas que habían dejado que amistades de oro se perdieran por el paso del tiempo y después se lamentaban de no haber dedicado a las amistades tiempo y esfuerzo.

5 . Me hubiese gustado permitirme a mí mismo ser más feliz.

Muchos no se dieron cuenta hasta el final que la felicidad es una elección. Muchos seguían esperando a que algo ocurriera que les cambiara la vida y les diera felicidad. Otros pensaban que no merecían ser felices hasta lograr todas sus metas, conseguir el afecto de sus familias, amigos o la pareja, así que la perseguían cada día si saber que solo tenían que elegir ser felices para que todo a su alrededor cambiara.

La vida es una elección. Así que elije conscientemente, elije con sabiduría y honestidad. Elije ser feliz.

Juan Arauz Web Developer